Teguise, 15 de mayo de 2014 Querida abuela: Me he sentado en este patio tuyo, techado de cielo, con intención de expresarte mi más profundo agradecimiento por permanecer intensamente cosida a mi existencia. En el preciso instante que escribo estas letras, huelo tu perfume Mirurgia y te escucho, a ratos, tarareando la nana "mi niña chiquitita no tiene cuna...", a ratos, cantando "como se pueden querer dos mujeres a la vez y no estar loco...", de Machín. A ratos, hablando: "Los pobres ya tienen ba
All rights reserved