Relato, Ciencia Ficción, Historia, Viajes en el tiempo
"18/04/1810
Era un poco pasada las once de la mañana del 18 de abril de 1.810, el día apretaba caluroso y con poca brisa. A pesar de ser tiempos agitados, una tensa calma cubría el ambiente.
El agente Antonio Marques sudaba de manera copiosa. Tembloroso aún, permanecía agachado, casi que agazapado mientras sus sentidos se reponían; ya al menos veía formas aunque un poco borrosas. Con mano temblorosa buscó en el bolsillo de su cinturón la ampolla de Energive para luego beberla con apuro. La medicina no tardó en hacer efecto y Antonio sintió que el alma le volvía al cuerpo. «¡Malditos viajes!», susurró y revisando a su alrededor, se levantó para correr tras una vereda donde podía ocultarse mejor de cualquier mirada indiscreta. Sin perder tiempo, se quitó su ropas y calzado así como el cinturón de Guardián lo más rápido que pudo y de su mochila de campaña sacó unas ropas antiguas [...]"
Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0