Acaricio cada milímetro de tu piel humedecida ¡Con qué cautela, con qué disimulo beso tus fríos labios!
Pum, pum. Observo tus ojos que miran más allá de la eternidad. Esos ojos que tantas veces me han llevado a la locura. Esos malditos ojos. Pum, pum. La policía ha derribado la puerta. Te supliqué que no gritaras. Pum, pum. Pero acabaré con esto, amor mío; el cuchillo que nos ha separado volverá a unirnos una vez más. PUM, PUM. Son ellos; ya están aquí. PUM, PUM. -¡Basta ya! ¿Sí, te maté! ¡y ah
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