Y la bruma grisácea se fue disipando de mi memoria, y una infamia tras otra se fue revelando… Cuando yo pensaba que al fin la felicidad llegaba a mi vida después de tanto sacrificio... me quedé de nuevo a la espera de mi Amor único.
Pero había conseguido tantas cosas importantes. Sabía que él me amaba y que siempre me ha amado. Y, además, ya sabía de las abominaciones que cometen los adversarios del amor y cómo son sus caras: Estos desalmados se mueven por cualquier esquina o rincón de la Tierra.
No pretendo escribir un tratado de terror, sin embargo, la realidad está a nuestro alrededor y es poco paradisiaca, nos guste o no, es lo que tenemos, aunque nos vendan enmascaradas tanto la vida como la muerte, con doctrinas, con cirugía transformadora de la apariencia, con enfermedades, con accidentes, o adicciones; y a pesar de que ocurre muchas más veces de las que pudiésemos imaginar, nada de eso, tiene que ver con la realidad. Así es el ocultismo: no deja ver la realidad, la verdad.
Y así, del mismo modo, en este documento también me adentro en el aspecto del bien y en todas las obras creadas para el conocimiento de nosotros mismos, del ser humano y del cosmos, y en otras leyes, de la metafísica, o la antimateria: del Amor Divino, interviniendo en el transcurso de nuestra historia; como asimismo hacen muchos incondicionales, del Cielo y de la Tierra, y aquí, en la Tierra, e incluso, se manifiesta la voz y la acción del mismo Creador desde el Cielo.
Las respuestas siempre llegan, sólo tenemos que prestar atención, y escuchar.
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