Permitirme traer a Castilla ese mar que tanta melancolía le causaba Azorín, a través de este viaje velocipédico. Una navegación cicloturista por la campiña segoviana y ese mar de pinares, poniendo en valor un proyecto que pudo convertir Segovia en "Puerto de Mar", que luego paso a ser Camino de Hierro durante 100 años, para posteriormente tener una segunda vida como Vía Verde de la Fundación de Ferrocarriles Españoles, reconvertida a Camino Natural por un programa del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación del Gobierno de España en los últimos años. Con un pasado lejano, quizás mucho más interesante que muchos desconocen, y que a lo largo de esta ruta vamos a ir descubriendo, conociendo y poniéndolo en valor. Un viaje que nos hará retroceder 6.000 años atrás, descubriendo restos megalíticos que muestran mitos heroizantes. Cruzando territorios de Arévacos y Vacceos con sus características esculturas zoomórficas, fronteras que puso la antigua Roma que nos conducirán hasta el confín más meridional de la "Galicia" del emperador Teodosio, sin olvidar a aquellos Pobres Caballeros de Cristo del Templo de Salomón, conocidos por todos como Templarios.
Primer paso de un itinerario BIKEPACKING que haga una realidad el sueño de la Ilustración, unir Segovia con el Océano Cantábrico, un Camino a motor de Sangre.
En esta introducción me gustaría reseñar lo que decía Don Quijote; que el era UNO DE ESOS CABALLEROS QUE MEDÍA LA TIERRA CON SUS PIES, y que de alguna forma me siento identificado, si bien, mido la tierra con las ruedas de mi bicicleta...
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