"...Sin dejar de mirarlo, se llevó la frambuesa que tenía en el dedo pulgar a la boca, luego hizo lo mismo con la del dedo índice, ahora iba por la del dedo mayor, la frambuesa del dedo anular la pasó por sus labios, mirando seductoramente a su víctima, antes de metérsela a la boca; la frambuesa del dedo meñique la observó pensativa y decidió pasarla en la sangre que brotaba de la herida en su frente, terminó por ofrecerle la fruta al hombre que tenía atado en la cama, pero luego recordó que si le quitaba la cinta, la cual le impedía gritar, arruinaría la diversión; por lo tanto, acabó por comerse la última frambuesa. "
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