No quiero ser objeto
de una lágrima, que cesa en un laberinto sin salida.
No quiero ser luz opaca por hablar del amor, siendo obsesión vestida de deseo en una noche flamenca.
No quiero ser el hada perdida en el cubo de rubik, saboreando con sus párpados el infinito.
Quiero ser la mariposa, que ata al firmamento con una cuerda, cayendo al suelo de una casa encantada cerca del Cubo de Rubik.
Mariposa arropada por el ácaro palpitante de deseo. La mirada del colibrí amanece en el pecho gal
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