A través de un contrato de alquiler, el arrendador cede el uso y disfrute de un bien inmueble (la vivienda) al inquilino por un tiempo determinado, mientras que el inquilino se obliga a pagar la renta fijada libremente entre las partes, siempre que no supere la renta máxima legal, y a devolver la finca tal y como la recibió al concluir el contrato de arrendamiento.
El mobiliario, los trasteros, las plazas de garaje y otras dependencias, espacios arrendados o servicios cedidos como accesorios d
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