Los animales van dejando AFORTUNADAMENTE de ser un instrumento del bienestar humano, para convertirse en seres protegidos y valorados por sí mismos.
En los últimos años los animales han ido adquiriendo cierta personalidad jurídica, gracias a la presión social, a las asociaciones de protección animal y a los juristas.
Aún así, en España, si nos comparamos con otros estados miembros de la Unión Europea, vamos con cierto retraso pero vamos avanzando. En Todas las Comunidades Autónomas existe u
All rights reserved