A veces, nada parece tener relación. Cada persona recorre su propio camino y, en ocasiones, unos se cruzan con otros, pero siempre vuelven a separarse.
Yo sólo quiero decirte una cosa: las coincidencias no existen. Puedes andar, andar, y seguir haciéndolo hasta que no puedas dar ni un paso más, pero cuando te pares, porque lo harás, habrás llegado a tu destino. Siempre existe una meta, unas más nítidas que otras, pero ahí están.
Y antes de que retomes tu camino y yo el mío, hazte una última pregunta: ¿Y si prometes volver a cruzarte con el camino de alguien?
All rights reserved