Somos especiales, desde que nacemos.
No importa la raza ni tampoco el sexo.
Distintos colores tiñen nuestros cuerpos,
pero hay algo igual, que todos tenemos.
En esta narración cuentistica narro la vida con mis loras de manera muy breve desde la manera que las cuido en la hora vespertina a la Hora de la Virgen María hasta la Hora Matutina a la Hora de la Virgen también, presente mi Loro Paco en el pensamiento, igual que unas fotos mías al lado de mis loras