Rabbits no es una película, ni tampoco es un medio metraje, sus cuarenta y cinco minutos son, en verdad, un experimento, un experimento que consiste en coger los elementos que componen un discurso dramático y mezclarlos aleatoriamente, bueno, no tan aleatoriamente, pues tienen una finalidad.
En la Grecia clásica, Aristóteles, en su Poética, nos habló de que el arte tenía que ser verosímil, y que era preferible lo imposible verosímil a lo posible pero inverosímil. Este axioma, fundamental en la
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