Me preocupa la gente. No todo el mundo, claro, eso implicaría una dispersión de esfuerzos difícil de asumir, lo mío es el desvelo individual continuado: hoy me preocupo de fulano, unas horas, por la mañana, quizá por la tarde también; mañana de mengano, un rato, hasta que veo una mejora y sopeso la renuncia, así...
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