Para estar a tu lado, me hice tú. Fui noche, fui silencio, fui rabia.
Me hice soledad, inercia, soberbia y también, un poco de nada.
Al final, de tanto anhelar, y, en demasía, querer entender tu vida, fui transmutando, poco a poco, a ser… la mismísima melancolía.
P-Car
All rights reserved