Desperté sin prisa, con tu voz en mi colchón Las noticias pasan, pero aquí no hay confusión Tu mirada firme me sostiene sin hablar Y en tu abrazo simple, yo ya tengo mi lugar No necesito más, que este instante entre los dos Que tus dedos en mi piel me recuerden quién soy yo No hay castillos ni promesas solo el pulso del amor No necesito más, que vivirte sin control El café contigo sabe a cielo sin altar Y tus pasos torpes me hacen más que el qué dirán No buscamos cuentos, ni finales de cartón Lo real no grita fuerte, pero vibra el corazón No necesito más, que este instante entre los dos Que tus dedos en mi piel me recuerden quién soy yo No hay castillos ni promesas solo el pulso del amor No necesito más, que vivirte sin control
All rights reserved