Cada día que pasa, comprendo que es imposible el amor fuera de vos, ese amor que yo necesito y que los humanos pobremente entregan en su egoísmo por hallar el placer... no basta la carne para saciar mi hambre de vuestra esencia... es por ello que no os busco en mi cuerpo... miro a al cielo y sé... que desde allí me observáis, ¡no estoy loca!, ¡no deliro!, jamás he estado más lucida. Si hoy estoy aquí, es por alguna razón... ¡ayudadme!, porque mi alma se halla prisionera en el barro corrupto
All rights reserved