Sentado al pie del abismo que existe
entre tu rígido cuerpo y tu nombre,
ya poco importa ni cuándo ni a dónde
se fue lo mucho que no me quisiste. Compro motivos que me hagan odiarte,
vendo mi orgullo, ahora inservible,
una terapia de precio asequible,
me garantiza que voy a olvidarte. Oigo tu voz resonando en mi oído,
discuto contigo cuando estoy sólo,
noto tu cuerpo a mi espalda y no miro. Paso los días pensando en el modo
de revivir lo que nunca he vivido,
sin preguntarme otra vez por qué llo
All rights reserved