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10113 results found for tag:"prosa".
2401126624701
Y que sea lo que Dios quiera
01/12/2024
Doña Patrocinio
https://valentina-lujan.es/Guia/ideaoriginal.pdf pero como iba a quedar mal presentado y las del Nuestra Señora Santa María queremos quedar en buen lugar y que nuestros trabajos resulten impecables, aunque en este caso mío no vaya a enterarse nadie, llegué a la conclusión de que lo más acertado iba a ser hacerlo tal y como queda reseñado en la página Mis anotaciones de la web. Papeles
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2401086594106
Sin piedad y sin ira
01/08/2024
El sobrino del guarnicionero
http://valentina-lujan.es/Z/ysindejm.pdf y sin dejar más huella que algún eco de voces, o colores, difusas o apagados, envueltos en finas telarañas pavorosas meciéndose en la sombra rasgada por el rayo de luz amarillenta que en un arrebato de romanticismo o de nostalgia queremos creer dorada no hallando, casi nunca, otra cosa de mayor lustre o peso que un lejano rescoldo de pasiones huidizas, pero torpes, que en su fuga no supieron encontrar el camino que las llevara lejos y quedaron, por contra, atrapadas en fragmentos de anécdotas que ajenas a la veracidad de si fueron contadas, soñadas o vividas, se crecen envanecidas de su rango de graciosas, o amargas, o tristes o ruidosas al amparo o arrullo de un silencio que no va después de tantas lunas, ni estaciones ni inclemencias ya de tiempos ya de ciegas, despiadadas justicias, a desvelar la pudorosa realidad desnuda de una Nada ni de un Nadie proclamando que no, o que sí, fueron Ella ni Él tal como los percibe quien los nombra. Papeles
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2401086593871
Círculo 18123185
01/08/2024
El velador de los sueños
https://valentina-lujan.es/C/circulo18123185.pdf Círculo que, si usted no se confunde en alguna encrucijada de caminos ─ o porque voluntariamente o inducido por alguna circunstancia imprevista que aparezca en su peregrinar por estas página elija cambiar de rumbo ─, verá, con sus propios ojos, cómo se abre en la lucha contra la muerte y se cierra con el papel que a cada uno nos asignó nuestro creador incluso ya antes de nuestro nacimiento. Papeles
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2401076583950
Había logrado recordar
01/07/2024
Eloy Acuerdo
http://valentina-lujan.es/N/habialogradorecordar.pdf con asombrosa nitidez a la fisioterapeuta dando un salto y poniéndose como loca de contento de pie y, secándose los últimos restos de lágrimas con el kleenex que arrojó luego con descuido — y “acertando a la primera, y no como otrosss” dijo mi madre , que cuando quiere zaherirme pronuncia unas eses muy largas — a la papelera del rincón, se volvió con los ojos radiantes de júbilo hacia el chico y preguntó si era aquello verdad porque, si de verdad era cierto y no una imprevisión más de “este sin fuste” , ella se volvía tan feliz a su pueblo y se olvidaba del apartamento y, antes de que las cosas se complicaran y se viera metida en una historia de amor “que podría ser muy bonita, sí, pero enamorarme no entra del todo por lo pronto en mis planes” — dijo ya muy tranquila —, hasta del polaco. – Pero, pequeña — doña Celedonia se llegó hasta ella y, retirándole con el pañuelo los restos de rímel que quedaban en sus mejillas, dijo en tono triste —, no es necesario ya que disimule. Y que era ya una labor, además de en exceso penosa, inútil el empeñarse en no querer reconocer que se había fijado en su marido pero — le dijo también — era ella, “es usted”, además de una jovencita encantadora llena de posibilidades y con toda una vida por delante, una profesional muy competente a la que no habrían de faltar ancianos a los que rehabilitar. ... Con esa costumbre tan antipática que tiene de mirar mi trabajo por encima del hombro y traer a colación, tanto si viene al caso como si no, que podía yo muy bien haber sido otra cosa “tanta ilusión como le hubiera hecho a tu padre, toda su vida de mono, entre motores y aceites y embragues, el verte hecho un economista, o un abogado, pero dijiste «yo no quiero mancharme las manos» y, míralo al niño, hombre de letras”. Y con la misma cantinela siempre. Que luego, claro, me di cuenta en seguida de que tendría que cambiarlo porque era muy poquito probable que aquella joven a la que apenas conocía utilizase — y menos para referirse a mí, tan poquísima confianza como teníamos, habiéndonos visto no más de un par de veces — una expresión que era tan genuina (en su caso sí para referirse a mí) de mi madre. Porque después de haberlo centrifugado el chiquillo y con tanto esfuerzo me negué, en un tal vez último intento de salvar mi dignidad, a que se quedara sin utilizar. Versaciones
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2401076583707
Secuencia para un mote
01/07/2024
Esteban Carrizosa
http://valentina-lujan.es/S/secuencia.pdf Texto en imagen pdf Papeles
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2401076583615
Velo de silencios
01/07/2024
Fanny
http://valentina-lujan.es/U/unasombracara.pdf Una sombra en el tejado hizo mirarme al espejo y vimos entonces, él y yo, que no eran de agua sino de un material de aspecto duro y brillante, acero tal vez, que ululaba como si se tratase de una bandada de búhos y les confería, a ellos, la cualidad de espirales polvorientas ensortijándose en las ramas de los abedules para, acto seguido, derramarse por el pavimento resbaladizo sembrado de escollos transversales y multicolores, ribeteados de oropéndolas repetidas en un tono quebradizo, lastimero, que oscilaba entre las satíricas cuencas de un número indeterminado de ojos y el escaso deambular de frentes abatidas por opacas pesadumbres, al pie de una letra ilegible que, si pocos comprendían, muchos trataban de esquivar ocultándose a la sombra de no sabrían, nunca, precisar qué fatídicos designios que los perseguían causando, en su presuroso transitar, el latido mohoso de carcajadas evanescentes – teñidas del color de una sangre que a lo largo de cientos de suspiros erróneos se había vuelto insensible – que se dejarían oír lejos o demasiado cerca dependiendo, en todo caso salvo en ocasiones tan escasas que los pocos que alguna vez pudieran atrapar alguna la guardarían bajo siete llaves, de si mañana, o al cabo de la calle principal donde debían en un principio alzarse los edificios más emblemáticos de la ciudad, iban a ser cercenadas las esquirlas romas de un pasado angosto o, muy por el contrario – en un futuro que por qué no atreverse a predecir cuando qué se arriesgaba y atendiendo a exigencias de quienes por entonces esgrimieran el honor de saber evadirse de ser agasajados, nada fácil –, desechado por fin el ambicioso proyecto e impuesta la necesidad de resignarse ante la evidencia de que los tiempos que corrían cansinos y pálidos y desmadejados no daban pábulo a tanta ostentación ni tregua a tanto boato como se desprendía lenta muy lentamente de las comisuras ajadas de tantos paramentos – ornados hasta entonces de un cierto verdor demasiado extenuante – impregnando las ropas y los rostros de un color más oscuro que el del día anterior, elogiar el denuedo con que alguien encareciese la conveniencia de colocar un letrerito en el que se pudiese leer a cualquier hora del día o de la noche PROHIBIDO PISAR EL CÉSPED. Una mujer advirtió a una niña del peligro que entrañaba el permanecer tan cerca de lo que, a juzgar por la vehemencia con que la conminaba a echarse hacia atrás, debía suponerse el borde de algún abismo; pero la chiquilla no le hizo caso y en apenas unos instantes pudimos ver cómo enarbolaba lo que a simple vista habría podido parecer un argumento sólido que iba, o iría, a invalidar sus temores si los acontecimientos no se desarrollaban según la costumbre instituida desde hacía nadie pudo jamás precisar cuántos años. 08/05/2006 21:44:55 –Las diez menos cuarto, en definitiva — redondeó sin pes... Papeles
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2401066561296
Este sí recoleto y alfombrado
01/06/2024
Gasparín
https://valentina-lujan.es/Desvi/enelquetantastar.pdf en el que tantas tardes Ciriaquito iba a esconderse huyendo, entre las risas ahogadas de las niñas — que, se burlaba con su habitual tono cansino Ofelia, más que como risas sonaban como cloqueos de gallina si no daba la casualidad de que quien relatara los hechos acaecidos fuese “una de las de Carlota”, tan brillantes siempre y con aquella soltura de que sabía dotarlas — y de algún otro ya más que adolescente de aquellos de los que la madre de don Arnaldo decía que nunca madurarían, del enfado de Matilde encajando, tan de malísimo grado , las bromas pesadas que no se cansaba él de gastarle a costa de la irritación que a ella le producía aquel lujo falso con que Dorotea se esforzaba en “dar prestancia” al almacén hacía ya años vacío de lo que fuera en otro tiempo la tienda de ultramarinos del abuelo de las de Maluenda pero conservaba aquella mezcla densa de olores evocando colas de bacalao y pastillas de jabón Lagarto y longaniza que ella, Dorotea, no lograba enmascarar con ambientadores con aroma de lavanda ni con varillas de incienso. – ¿No podemos — preguntaba paseando arriba y abajo su malhumor deslavazado, dándose aire con el abanico de plumas de marabú estas sí auténticas de aquella tía de las de Vivar de la que nadie hablaba por haber llevado una vida un tanto « vamos a dejarlo en “licenciosa”» —, aunque nada más sea para esta tarde, disponer de un verdadero salón de los espejos? – De espejos, princesa del guisante — respondía con acritud Dorotea, que había tenido que renunciar por culpa de los preparativos a su clase de taquigrafía — no hemos hablado nada. Y que no pretendiera liarla ni soñase con complicarle la vida. Papeles
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2401066561050
Pero las cosas se complicaron
01/06/2024
Genoveva
http://valentina-lujan.es/Y/ycuquirehon.pdf Y cuando quise reconocer honestamente y asumiendo toda mi responsabilidad ― no recuerdo si entre plato y plato o ya en el postre ― que todo había tenido lugar en mi imaginación y sólo en mi imaginación y en ninguna otra parte y sin la intervención ― que yo supiese, al menos ― de nada ni de nadie más , estábamos frente a unos hechos consumados y ante una situación que no tenía ya vuelta atrás por una razón que de puro sencilla habría tenido que resultar previsible sabiendo ― como sabía todo el mundo a la vista de con cuánta deferencia la señorita la trataba elogiando siempre sus habilidades que, decía, “son una verdadera gloria las personas tan espabiladas” y augurando que llegaría lejos ― que envalentonada y ambiciosa, embriagada de sus deseos irrefrenables de introducir innovaciones que dejaran a todos con la boca abierta, Georgina no iba a consentir en modo alguno que nada, absolutamente nada, volviera a ser tal y como se venía conociendo desde siempre ni que nadie, absolutamente nadie, conservase el más mínimo recuerdo de un pasado que ella, envenenada por la envidia, detestaba hasta extremos tales que, entendí ― aliviada, en cierto modo, porque de toda la vida se ha dicho que los trabajos manuales son muy relajantes pero a mí las labores de aguja (y sobre todo el punto de media, en particular) siempre me han puesto terriblemente nerviosa ―, no iba a merecer la pena seguir con el jersey de ochos que le estaba haciendo a Custodia después de tanto y cómo aunque a regañadientes, tan corta la pobrecita y tan prudente , había pataleado y berreado (mal, porque era comedimiento en estado puro, pero con mucha entrega) suplicando y encareciendo con lágrimas en los ojos la ilusión tan grande que le hacía. (Continuará) Papeles
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2401066561012
Pero las cosas se complicaron
01/06/2024
Wkaiof
https://valentina-lujan.es/Desvi/ycuandoquiserehones.pdf Y cuando quise reconocer honestamente y asumiendo toda mi responsabilidad que todo había tenido lugar en mi imaginación y sólo en mi imaginación y en ninguna otra parte y sin la intervención de nada ni de nadie más, estábamos frente a unos hechos consumados y ante una situación que no tenía ya vuelta atrás por una razón que de puro sencilla habría tenido que resultar previsible sabiendo que envalentonada y ambiciosa, embriagada de sus deseos irrefrenables de introducir innovaciones que dejaran a todos con la boca abierta, Georgina no iba a consentir en modo alguno que nada, absolutamente nada, volviera a ser tal y como se venía conociendo desde siempre ni que nadie, absolutamente nadie, conservase el más mínimo recuerdo de un pasado que ella, envenenada por la envidia, detestaba hasta extremos tales que, entendí, no iba a merecer la pena seguir con el jersey de ochos que le estaba haciendo a Custodia después de tanto y cómo aunque tan corta la pobrecita y tan prudente, había pataleado y berreado suplicando y encareciendo con lágrimas en los ojos la ilusión tan grande que le hacía. De manera que, así las cosas y sin tener ya que tejer porque el pañito para encima de la televisión era a ganchillo, y mucho más pequeño, en un par de días todo lo más volvería a estar libre o tan libre como me había sentido siempre y, así, con esa sensación y con sosiego, podría preguntarme, sin presiones ni apremios, si de verdad había yo sido libre alguna vez. Papeles
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2401066557671
Correrías
01/06/2024
Francisco Albiac Samper
POEMARIO RETALES Y ALGARABIAS SEGUNDA EDICION
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2401046550708
Sé que te escondes
01/04/2024
Gisela
https://valentina-lujan.es/Desvi/sequetescondes.pdf domingo, octubre 30, 2005 SÉ QUE TE ESCONDES Sé que no te quieres dejar ver, y puede parecerme muy bien. Pero, ¿has pensado cuánta gente está en la tonta creencia de que existes?... Pues es bastante peor, más peligroso, consentir en que te imaginen que permitir que de verdad te sepan. La imaginación puede ser exigente, o traicionera, o benévola o un poco quedona y hacer de ti quién sabe qué monstruo de maldad o de fealdad o de decrepitud o de miseria. Déjate ver, anda, hazlo por ti que, a lo mejor, ¿quién sabe?, eres una rara avis, un extraño ser excepcional mejor de lo que los demás te piensan. Ah, que se me olvidaba. Quedaste en recoger del tinte los pantalones azules y en llevar al niño al dentista. Volveré tarde.  Nadie se lo va a creer; pero en poco más de una semana éste es el segundo mensaje. Y lo malo esta vez no es ya que algún niño se vaya a ver privado de su jubilosa visita al dentista; lo verdaderamente desconcertante es que, aunque tampoco soy Gisela, no tengo ningunos pantalones en la tintorería. Publicado por tres por cuatro en 12:14 Vínculos a esta entrada Etiquetas: Recado personal para Proserpina Papeles
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2401046550609
Entelequiograma
01/04/2024
Gracia Clotilde Espinosa
https://valentina-lujan.es/E/Entelequiograma.pdf Entelequiograma La de Nernst ─ ¿Estás entendiendo lo que te digo? La de Bernoulli ─ ¡Naturalmente! ¿O piensas que soy tonta? La de Nernst ─ Tendrías que ser un poquito menos susceptible. La de Bernoulli ─ Estoy harta de que todo el mundo me diga cómo tendría que ser. El desinhibidor de frecuencias continuas ─ Lo dice por tu bien. La de Bernoulli ─ En tal caso debería, imagino, darle las gracias. La sacacorchos de la Señorita Susi ─ ¡Qué va, mujer!, si lo hace encantada. La de Bernoulli ─ Una cosa es lo que a esta cursi le encante y otra, muy distinta, cuál es mi deber. La tía viuda de las de Barbadillo del alcornocal ─ Intenta, por favor, cambiar ese “esta cursi” por algo menos… Calpurnia ─ ¿” Ofensivo”, tal vez? La tía viuda de las de Barbadillo del Alcornocal ─ “Genérico”; “esta cursi” no da una idea del todo precisa de cómo de cargante es en realidad esta insufrible criatura. La de Nernst ─ Rencor; mucho rencor es lo que usted le guarda. El desinhibidor de frecuencias continuas ─ A ver si ahora vas a ponerte de su parte, que no era lo previsto. La de Nernst ─ Me importa un comino que fuera o no fuese lo previsto, pero me parece del todo injusto que, porque… La señorita Alejandra ─ ¡Alto ahí! Lamento, señora o señorita, que nos veamos forzados a no entrar en los detalles del porqué que se disponía tan gentilmente a referir; pero la prueba ha terminado. Papeles
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2401046550401
Culpable
01/04/2024
Hadiya
https://valentina-lujan.es/Desvi/yaunhoy.pdf Y aun hoy, cuarenta años después, mantiene la desoladora idea que se formó entonces de que ya durante toda su vida la pillaría el toro tirara por el camino que tirase. Y de que por el resto de sus días tendría problemas porque tan expuesta iba a encontrarse siempre como entonces a ser interpretada, sin quererlo, y en riesgo de que se la invistiese de una dignidad o de un oprobio que pudieran muy bien no ser suyos y sí sólo el reflejo del pensamiento o el deseo de quien quisiera ver colmadas sus expectativas, a través de ella, en cada momento.   Pero en estas páginas no pone nada de que pertenezcan al diario de Albertina; aunque cabe la posibilidad de que Albertina sea no la niña sino la persona que lo cuenta años después. Lo que sí están es dentro de la misma carpeta que estas otras Papeles
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2401046550135
Circulo 65255102
01/04/2024
Honorina la huérfana
https://valentina-lujan.es/C/circulo65255102.pdf Círculo este con muy poquita variedad de participantes y que se queda todo como si dijéramos en casa. Se abre con la señorita Marcela ─ que tenía un carácter horrible y era además muy localista pero para qué abundar en ello que ya lo sabrá todo el mundo ─, se cierra con la señorita Acracia que detestaba a las palabras y, por entremedias, algún toque de la señorita Benilde que, sí, poquita cosa y algo feucha sí que lo era, pero tenía una voz cristalina que daba gusto oírla. En cuanto al procedimiento de cierre pues como en todos, despacito y fijándose ; que en un descuido lo mismo va usted y cierra a lo tonto cualquier otro que de todas maneras no se desperdiciaría del todo, que seguro que como algo en común tendría con éste cuadraría bien con la teoría de los conjuntos de Gertrudis que a Morales ─ pero es que Morales era distraidejo ─ lo traía a mal traer, y a don José desconcertaito. Papeles
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2401046547609
Jamás lo escribiría
01/04/2024
Jara Carvejal
http://valentina-lujan.es/J/jamasloescri.pdf no por lo que en un primer momento no se me habría pasado jamás por la cabeza {de no ser por las insinuaciones veladas de Lola (dando a entender que si había acariciado la idea de que Sonia pudiera tener una aventura extraconyugal mejor me olvidase de ella, que a lo mejor era verdad, y tenía razón, y yo no iba a saber desenvolverme en situaciones ―que entre amantes es de suponer que antes o después se darían― imprevistas de las que, aunque eso Lola no lo sabía y no podía ser el motivo por tanto de que ella dijera que yo no sabría, no había tenido yo la más remota sospecha de que pudieran acontecer y, por tanto, no me había ocupado de concretar con mi amigo cuál debería o fuese conveniente al menos ser mi actitud y forma de proceder) advirtiéndome, aunque con su inveterada elegancia, que eso sería tirar por lo fácil, por lo previsible y que (o intuí yo al menos por la mirada un poco triste que me dedicó) la estima en que ella me tenía se vería muy mermada} y que habría sido, además y de forma ignominiosa, atentar sin motivos probados contra la honorabilidad de Sonia cuando tal vez ―y pese a lo que las apariencias pudieran sugerir, pero todo el mundo sabe (excepto mi madre, claro, que no es que no lo sepa pero ella siempre elige quedarse con las posibilidades más escabrosas, de lo que sea, y si le llevas la contraria o simplemente te atreves a mencionar que las cosas, todas, pueden tener más de una lectura, te suelta “piensa mal y acertarás” y, mi amigo, cuando se lo comento, me dice “¡pues por eso precisamente el razonamiento de tu madre no sirve” porque, dice también, al lector hay que sorprenderlo― lo del pelo mojado tuviese una explicación tan sencilla y del todo inocente como que (idea por cierto de mi amigo, pero que me dice que no ve necesario que lo especifique puesto que ambos somos como si dijéramos un solo “yo” que, también por cierto, no he sabido nunca si debo sobreentender como el suyo por ser él lo que yo llamo “el cerebro” de nuestra empresa o el mío por ser lo que él denomina “el brazo ejecutor” sin el cual, dice, la empresa no sería la misma o, incluso, abunda, ni siquiera sería) que se hubiera averiado la caldera y se hubiese ido a duchar a, por ejemplo, casa del vecino al que prestó los zapatos de color pistacho y el bolso a juego aquella vez que tuvo, y que si me acuerdo, la crisis de identidad. Y le digo que sí, que me acuerdo perfectamente, y que lloraba el pobre como una Magdalena. Papeles
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2401046543090
Ensayo para insertar captura
01/04/2024
Kryzsztof
http://valentina-lujan.es/I/insertandocaptura.pdf Este archivo está hecho seleccionando “insertar captura”. Para capturar hace falta que la página que se quiere capturar esté abierta previamente. Voy a hacer otra captura. Ahora he capturado todo esto de aquí arriba. Luego, para la imagen, en ajuste de texto elijo escribir arriba y abajo, por eso estoy escribiendo aquí. Y también puedo, creo, insertar hipervínculos desde las imágenes, como en el procedimiento normal cuando lo que se ha insertado ha sido una imagen propiamente y no un archivo. A ver, en el de la cajita tocador, he hecho un hipervínculo al blog de El Aventurero, y parece que funciona. Ahora, en la segunda captura, es decir ésta voy a poner otro enlace, esta vez al blog Oquios. Lo paso a PDF y lo pruebo, y también funciona. Y en la tercera captura voy a poner uno a Velo de silencios, que no es el mismo velo que se ve aquí abajo y no deben confundirse porque, ya he dicho pero si hace falta lo repito, los dos son velos, y los dos de silencios, pero diferentes y distintos. Quiero aclarar, para los visitantes y navegantes torpes que a pesar de que mi intención no es para nada el ofender a nadie tengo la absoluta seguridad de que alguno habrá, no deben confundirse las capturas grandes, que como puede verse son 4 como muy bien puede verse y si alguien lo duda que cuente con los dedos, con las miniaturas de dos de dichas capturas y de las que en este momento llevamos… pues dos, que salta a la vista. Y no deben confundirse por la sencilla razón de que si se confundiesen se llegaría o bien a ninguna parte, en el caso de la miniatura primera porque no tiene enlace, o mejor y puesto que es mucho más gratificante encontrarse con algo al hacer clic, con algo diferente de lo que encontramos en la captura igual pero grande. Es decir, que en la segunda miniatura no llegaríamos al Velo de silencios al que sí llegamos desde la captura grande de la cual es réplica sino a, y por una razón tan sencilla e incontestable como que es porque yo así lo deseo y punto, un blog titulado Telarañas, pero en vez de a la página principal a una entrada cuyo título es Versaciones de un chupaplumas y está fechada el viernes 26 de octubre del año 2007 como muy bien puede verse aquí … … y también allí, que quien quiera comprobarlo lo comprobará subiendo allí y haciendo clic. Papeles
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2401046543021
Ya sé que he dicho...
01/04/2024
Severino
https://valentina-lujan.es/T/yasequedi.pdf Ya sé que he dicho en algún momento y en alguna parte que no tocaría nada y que, una vez … decidida, sí, lo recuerdo perfectamente, estaba decidida a algo, pero… ¡Dios mío! Ha pasado tanto tiempo que, decidida ¿a qué? ¿A qué pude estar yo decidida en aquel momento en que, sin duda, porque por qué otra cosa podría ser , tuve que dejar de limpiar los pirulís de la lampara de swarovski catorce brazos y bajar de la escalera para acudir a la cocina porque me llegó olor a quemado y era que se estaban o mejor dicho se habían pegado ya, las lentejas? Bueno, pues con todo el dolor de mi alma, y con tantísimas cosas a que se puede estar decidida en cualquier momento que vete tú a saber cuál sería precisamente en aquel con las lentejas pegándose, pegadas ya, e Indalecio diciendo tacos, puta exactamente, puta a doña Gardenia por la ventana abierta porque se le había pegado el habla, pobrecito qué culpa tendría él, de los albañiles que estuvieron, de eso sí me acuerdo, reparando el techo del pabellón de caza del jardín y la sirena de una ambulancia qué, gracias a Dios, impidió que doña Gardenia, que siempre nos saca las castañas del fuego de qué canto del Orlando canta él, lo escuchara y, que de eso también me acuerdo, timbrazos en la puerta porque traían las 125 botellas de Moët & Chandon para la fiesta de la noche y… ¿A qué, Dios mío, podría yo estar decidida en lo alto de una escalera y con tanto lío? Y lo que más vergüenza me da es que, después de haber dicho, en algún momento, y no puedo negarlo, porque ahí arriba lo pone, subrayado, bien visible, que no tocaría nada y ahora por un estúpido amor propio no me voy a desdecir, que no tocaría nada y a saber si toqué algo, pero, ¿qué?, ¿qué, Dios mío pude tocar yo después de tanto tiempo y tanto lío que vaya nadie a saber que desaguisado pude organizar con mis irresponsables toqueteos? No sé, intentaré acordarme no sé ahora mismo si de qué toqué o no toqué o de a qué estaba decidida; pero habrá de ser en otro momento porque ahora termina de llegar el afinador del piano grande, el de cola, claro, del salón de las porcelanas de Alcora y freír, además, unos boquerones que ya los tengo enharinados. Y fregar la sartén. Papeles
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2401036539881
Me animé a sincerarme
01/03/2024
La abogada
http://valentina-lujan.es/P/peronoacontin.pdf pero no a continuar perdiendo mi precioso tiempo aquella tarde; de modo que me puse los guantes de látex y manos a la obra de poner en su conocimiento que, tal y como estaba, la pensaba arrastrar por el pasillo empujando con el pie y meterla debajo de la cama en la idea de prestarle, en un futuro que me quise prometer “inmediato” ― aunque con lo desastre que soy para algunas cosas, sé que le dije, no sé yo ―, toda la atención que merecía. Y cuando lo hube puesto colgué. Colgué con la idea en mente de quitarme los guantes y, resuelta a proceder sin piedad ni miramientos tal y como terminaba de anunciar, regresar junto a la caja; pero en vez de arrastrarla me sentaría, allí, a su lado, tratando de hacer memoria, me acuerdo — porque debí de suponer que el sólo hecho de imaginar los cantos y los bailes tan frenéticos de aquellas tribus exóticas me había despejado —, de si en alguna ocasión la habría utilizado para guardar en ella algo, tipo manta, o abrigo, o alguna de esas cosas voluminosas que se almacenan luego en los altillos y trasteros con indicaciones a rotulador que rezan “manta cama pequeña de rallas azules y blancas” o “abrigo granate”, pero llegué a la conclusión de que no porque, en tal caso y a la vista de que ésta no lucía ninguno de tales letreros, habría cabido sospechar que, con lo desastre que soy para algunas cosas, no sólo el contenido sino también el continente eran míos a la vista de la ausencia de letrero alguno. Pero, no logrando recordar tal detalle y crispada, tal vez, ya por el redoble de tambores que me estaban poniendo dolor de cabeza ya por la preocupación que me asaltó de a ver por qué no era yo capaz de acordarme de, tal y como tenía en mente, quitarme los guantes, empecé de forma maquinal o para distraerme a sacar papeles que iba leyendo muy por encima y sin mayor entusiasmo hasta que, de forma inesperada, encontré este folio que me llamó la atención no por nada especial ni porque estuviese dibujadito con bastante cuidado sino porque, cuando leí la pregunta que estaba dentro del óvalo, tuve consciencia muy clara que si hubiera tenido en mis manos el esquema 2 — para que existiese un esquema 2 a tenía, por pura lógica, que estar existiendo por lo menos un esquema 2 e, incluso y poniéndose en plan meticuloso, un esquema 1— yo no lo habría olvidado. − ¡Así que era por eso! ― Me dije. Y tranquilizada por haber encontrado la respuesta al porqué de no habérmelos quitado teniendo en mente, como recordaba claramente haber tenido, el quitármelos, no tuve ya prisa y continué con los papeles pero, como quedaban ya pocos en el fondo de la caja y yo no tenía ya prisa, pensé que terminaría en seguida y me los quitaría sin pensar ya pensando que, si de verdad la caja no era mía, tendría que haber encontrado en ella el abrigo granate con dos filas de botones que no tenía la menor idea de dónde lo habría guardado como soy tan desastre, pero que no tenía tampoco porqué encontrar algún esquema 2 que no siendo la caja mía no tenía ningún derecho a buscar. Y me los quité, sí, pero pensando, también, que porqué tiene que pasarme justo a mí el pensar en lo que tengo en mente no pensar y no pensar en lo que tengo la firme resolución de no olvidar. Papeles
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2401026531826
Carpeta de Elisa la de los mojicones
01/02/2024
La de Montecillo
https://valentina-lujan.es/Q/Carpeta.pdf Esta es la carpeta original y sin letrero ninguno que Elisa la de los mojicones elaboró personalmente, con sus manos, en la clase de trabajos manuales. Por eso, aunque en otro lugar figura con una leyenda que reza “dibujos y manchas” y contiene algunos trabajos de Afrodita, se consigna aquí como aportación de Elisa.
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2401016522940
Una tarde tranquila
01/01/2024
El ventilador de la Srta. Susi
https://valentina-lujan.es/G/domingo.pdf domingo, agosto 17, 1924 Una tarde tranquila Los domingos son muy tranquilos en este barrio. Es un barrio céntrico, de mucho jaleo e ir y venir de oficinistas durante la semana, pero los domingos es muy, muy silencioso, y apenas se ve gente por las calles. Por eso no me ha sorprendido al despertar, poco antes de las dos de la tarde, no oír absolutamente nada. He seguido en la cama, casi a oscuras, con la persiana y el estor bajados y sin más claridad que la que después de atravesar los visillos y los cristales opacos de la puerta cerrada del despacho llegaba muy tenue a reflejarse en el espejo del pasillo. Al ver en el reloj que eran las dos he encendido la radio. En las noticias estaban diciendo que eta ha colocado tres bombas, dos de ellas en la provincia de Málaga, en lugares de la costa, y una tercera en algún punto de una carretera – nacional, creo – de esa zona. Los terroristas han avisado con tiempo; se habían por tanto acordonado las zonas; una de las bombas ya había estallado sin causar víctimas porque la policía ya había desalojado la zona. Me he levantado, al fin y, al subir la persiana – pero no el estor, esta casa está orientada al mediodía y tanto sol resulta muy molesto –, he sabido (aunque no hace falta ser ningún lince, en pleno agosto) que hace un día espléndido. Eran más o menos las cuatro cuando he salido, para pasear a mi perro. Las calles estaban desiertas; pero eso no es raro, en este mes y a semejantes horas. Sí me ha parecido extraño, sin embargo, que no había coches, ni uno; ni un solo coche aparcado, ni circulando, ni en la glorieta, ni en Velázquez, ni en el bulevar de López de Hoyos, ni en la calle del registro ni, para resumir, en ninguna de las que hemos recorrido. La radio había dicho que la carretera donde aún no se había localizado ni desactivado la bomba estaba cortada; y que había grandes atascos en todas las demás debido al hecho de haber tenido que desviar el tráfico; tal vez estaba siendo por eso ― considerando que es fin de puente y también fin de quincena, y que habrá multitudes queriendo regresar a sus hogares una vez finalizadas las vacaciones y buscando, otras (multitudes), el llegar a su punto de destino para empezarlas ― por lo que estaba todo tan vacío y… bueno: he seguido caminando, paseando, más de lo que paseo habitualmente, animada porque el calor no estaba siendo sofocante, y corría incluso un suave vientecillo, y era agradable tanta soledad, tanto silencio. El resto de la tarde lo he pasado en casa hasta que, alrededor de las once, he vuelto a salir con el perro. Entonces ya si me ha parecido raro que siguiera todo igual, sin personas ni coches. Publicado por Gisela en 8/17/1924 05:31:17 AM Papeles
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