Una voz femenina de entonación metalizada resonó en la habitación.
Iniciando prueba numero 14085
La única persona que permanecía en el laboratorio a esas horas del amanecer era un hombre de bata blanca, quien poco a poco, centímetro a centímetro, inclinaba su cabeza adelante y entrecerraba sus parpados. Para el momento en que él se dio cuenta de que empezaba a dormirse, en realidad, ya estaba dormido, se encontraba sumido en un extraño estado, en el cual aún tenía la conciencia para hablarse, pa
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