Al caminar unidos me deshice en ti, querido. Cuánto debía recorrer lo recorrí en ti y contigo.
Me hice noche, en tu ceguera me hice llanto, en tu tristeza me hice vacío, en tu soledad me hice temblor, en tu pasión me hice resplandor, en tu amor.
De tanto quererte olvidé mi propio yo. Mi alma se fue a tu alma y allí permaneció, escuálida.
E insustancial vi en la oscuridad aprecié la luminosidad y disfruté la inmensidad.
A la vez...
fui luz en tu desvelo fui paz en tu tempestad fui semilla en
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