En tu mirada existe, mío y para mí, un espejo y en tus rojas venas, redimidas hojas al viento.
Te quiero, porque te he querido desde siempre anterior a saberte de carne y hueso… viviente.
En tu reflejo me moldeo, alcanzo, soy y crezco. En tu sangre, extiendo y derramo lo que llevo.
Quiero recorrerte, declamar, llorar, descansar y en el desplayado de tu alma, morirme de danzar.
Por los alcances de mi sentimiento, eres un sol; por los alcances de tu corazón, creo en el amor.
Te adoro ser her
All rights reserved