Tenía que ser tenía que venir tenía que ocurrir.
Siempre está siempre sucede siempre obtiene.
Dramáticamente leal, ella es callada, solvente, horizontal.
Rara artífice que cubre verdes con grises centelleos con celajes miradas con turbiedades.
Horas con vacío labios con silencio soledad con angustia.
Esencia con ausencias pasión con inapetencia y mi piel, con hielo etéreo.
Ella, nunca se atrasa en sus citas. Sea como sea, elegante y discreta su perfume inaugural me aterra.
Ni tacaña ni ex
All rights reserved