La dejé para cumplir con mi deber cómo soldado. Renuncié a su amor, a su sonrisa, a su mirada y su calor.
Después de un año en Irak ahora he vuelto. Dañado, frustrado y con muchas perdidas en mi conciencia.
No imaginé encontrarla, no imaginé que estaría tan hermosa como siempre y jamás imaginé que ahora soy yo quien debe domar su corazón para recuperar a mi pequeña peligrosa.
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