Silencio de cristal
Soñé, con el gualdo trigo,
y un galón de ababoles,
que a mis pies enloquecían.
Escuchaban el romance,
que los trigos y amapolas, sostenían
Versos de amor y terneza,
que el sedoso céfiro, mecía,
y esponjosa la tierra
asilo les daba, y los nutría.
Mil cupidos en vuelo, afluían
sobre aquel cálido manto,
de escarlata y dorado,
que mágicamente,
amapolas y trigo, cubrían.
¡Mis sentidos fascinados...
ante aquella estampa,
que me los robaba... y prendía!.
Y en aquel silencio de cristal,
se oía, las más dulce melodía.
¡Panal de amapolas y trigos,
miel, que en mis venas se expandía!
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