©Emilio Ramón-Suikawari
A menudo confundimos el «bajar a tierra» con una visión de la vida desde el miedo. Y eso arruina la creatividad y la magia, y de repente la vida se reduce a un de 9 a 5 y un sofá con Netflix, palomitas y sueños dentro de un televisor. Nunca se es demasiado romántico, demasiado iluso o demasiado vago. Se actúa conforme a lo que uno es o se vive cagado de miedo por lo que pueda salir mal. Se confía en el propio camino se vea o no el resultado, se duerma hoy en un precios
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