A causa del bullying por parte de sus compañeros de secundaria, Daron se mudó junto a su madre a otra ciudad con la intención de una nueva vida, pero la homofobia no lo dejó atrás y el acoso era constante, se metió en un infierno aún peor que el anterior y por la paz de su madre, calló sus penas y sonrió.
Alexis por otro lado, entró a su vida casi de estocada, amigo de sus acosadores y su salvador. Su amante, su fuente más grande de ansiedad, su manipulador, su razón de fumar, su razón de saltar, su todo.
Algunas historias de amor, por más hermosa que sean, no están destinadas a acabar bien.
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