Y así fue, en una noche azulada a la luz de la luna nuestras almas se encontraron desabrochando estrellas en busca del sol. Nuestros labios se rozaron , el espacio no existió , Y así fue, un llamado inesperado, y un encuentro sin explicación. Sin preguntas, sin palabras, solos, al fin, tu y yo. Unas copas, una botella de vino, nuestro brindis, nuestra canción, celebramos la vida y nuestro adiós. Y así fue, nuestro momento, las manecillas del tiempo giraban locas sin tener en cuenta la cárcel
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