«La niña de los monstruos» cuenta la historia de Alanis, una niña solitaria con una dura vida, quien a través de una parálisis de sueño adquiere la habilidad de pasar desde Huincahue (el mundo de los humanos) hasta Winkurihue (el mundo de los monstruos). Es aquí donde conoce a Kalanvar, el ángel de la muerte, quien asombradopor su inocencia, le muestra las maravillas de la otra dimensión.
Sin embargo, Kalanvar sabe bien que está prohibido que los humanos pasen a Winkurihue, y que pronto el guardián de los mundos, Tentenkilau, estará tras Alanis para llevarla con el demonio rojo, creador y juzgador del mal.
«La niña de los monstruos» está cargado de estética, describiendo las maravillas de los cinco mundos: Huincahue, Winkurihue, Alumahue (el mundo de los sueños), Lacarhue (el mundo del miedo) y Nompuehuenu (el paraíso de las almas). Describe a seres terroríficos, como el ángel de la muerte, el demonio del infierno o los monstruos, como personajes amables y sabios. La inocencia de Alanis está inspirada en preguntas que mis propios hijos me han hecho alguna vez, y Kalanvar, en más de algunos aspectos, representa pensamientos de un adulto en depresión. La historia llena de emoción al lector, con una trama dura que se va desenvolviendo a medida que se comprenden los términos del relato y cómo los verdaderos monstruos pueden llegar a ser los humanos.
No es un libro infantil, tal vez sí juvenil; el público objetivo es personas con un criterio formado, capaces de leer y comprender literatura que no teme a contar la crudeza que se vive en los barrios de escasos recursos.
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