Ella está naciendo en estos momentos. Va a tener al mundo enroscado en sus tobillos.
Me alimento de la tontería ajena, y con ella me crezco. Me crezco tanto que mi tamaño logra ser superior al de su ego, y desgraciadamente en éste mundo solo hay lugar para uno. No es Goliat quien ganó a David ni Florencia quien puso apellido a Leonardo. Venía de un pueblo llamado Vinci, y a lo César: Veni, vidi, vici.
No todos nacemos con el talento para dedicarnos a lo que nos gusta, pero aun así somos libres
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