Un millar de palabras asomaban a sus labios, pero un muro de recuerdos parecía haberse alzado entre ellos.
Entonces sus miradas se encontraron, y hasta el mismo tiempo contuvo el aliento. Y en ese instante ambos supieron que pasarían el resto de sus vidas intentando volver a sentir esa descarga eléctrica, esa sensación en la boca del estómago de flotar sobre el borde de un abismo, ese Big Bang cósmico que hiciera estremecer hasta el último rincón de sus almas. También comprendieron que nunca l
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