Bastian era un hombre con excelentes proporciones físicas. Él era grande. Muy grande. Portaba un tatuaje en la parte superior del tórax que, aunque yo no quisiera desearlo, no podía evitar sentir miles de sensaciones al mirarlo. Él era hermoso, atractivo, caliente. MUY caliente.
Bastian también sacaba lo peor de mí, me molestaba su forma de ser, pero a medida que empezamos a comprendernos, me di cuenta de que deseaba saber cada vez más de él. Era posesivo y guardaba muchos secretos, yo quería entenderlo, trataba de hacerlo, pues la familia Heinz era cautivante, misteriosa y peligrosa, y de esto último, empezaba a creerlo cuando descubrí lo que Bastian en realidad era.
¿Cómo rayos iba a sentirme bien cuando mi novio era un hombre lobo?
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