Oh largas máximas y risas que censuras oh preludios y alabanzas que subyugas. Oh turgencias que esperan su junco oh jardín, que en la lobreguez hurgo.
Oh esperanzas que soy oh desencantos que eres. Pobre este amor no comprendido. Pobre tú… ignorante en cultivos.
Oh corazón que llora y arremete oh balada que el mutismo ahoga. Ay de la sequedad que al vientre hiere y del beso que hace sombra en mi boca.
Ay alma mía, que espera ser amada gestar primaveras, fecunda, soleada al tiempo que inocente
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