Las llamas lo habían consumido todo: su hogar, sus vecinos, sus pertenencias y su memoria. Remo Milton se ha despertado en el hospital, abrumado por todos los que creen que su supervivencia se debe únicamente a un milagro. Imágenes confusas no dejan de golpear su cerebro todo el tiempo. Es incapaz de pensar con claridad, la amnesia le frustra y la convivencia con sus padres es muy difícil. Su sentido común no deja de presionarle. Tiene sed. Sed de justicia, aunque él no lo sabe.
Deberá enfrentarse a la verdad: él no cree en los milagros y su nueva amiga Rose, tampoco; porque ella cree en algo mucho más fantástico pero plausible. Algo que les hace a los dos diferentes al resto de personas que los rodean y quizás, el motivo por el que su cuerpo no fue consumido por el fuego, junto al resto.
Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0