¿SABÍAS que en Canarias se practicó la esclavitud desde siglo XV hasta entrado el XIX?
Amador un joven huérfano es acogido por don Pedro de Aro, dueño de la Concibición, y lo convierte en marinero. En el siglo XVI una de sus actividades consistía en participar en las cabalgadas a las costas de Berbería de los señores de las islas de señorío: Lanzarote y Fuerteventura y la de realengo de Gran Canaria.
En las cabalgadas o rescates acudían a las costas africanas con sus barcos para atrapar a hombres, mujeres, niños y niñas moriscos o negros y convertirlos en esclavos. Además rapiñaban animales y objetos de valor. A centenares de nativos canarios los vendieron como esclavos en puertos de Sevilla, Valencia, Lisboa, Baleares,…
El protagonista hace amistades con un esclavo negro, Mojay. Se recrea una estampa de los ingenios de azúcar y como se trabajaban.
«La sangre de estos esclavos corre por muchos de los canarios y canarias que hoy viven en las islas. Debemos conocer nuestra historia oculta por los prejuicios sociales.»
Amador de Aro.
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