Asunción de Noche
(primera parte)
“No puedo ayudarte, Emilia… necesito que quieras ayudarte vos misma primero y después me toca pero antes no… no puedo” afirmó el hombre de largos cabellos negros y traje oscuro, jugaba con un cigarro entre sus dedos y vigilaba atentamente a la muchacha de mirada ausente sentada enfrente de él.
Emilia sólo escuchaba y bebía su café a pequeños sorbos, de vez en cuando hojeaba las páginas de una novela, luego quedaba ensimismada con la vista perdida en la ventan
All rights reserved