Quizás,
solo quizás,
he sido inspirada por una musa en particular.
La melodiosa,
musa de la tragedia
y la deshonra.
Porque el arte de la desolación
me inspira versos de amor,
de redención,
del más sublime dolor.
La tragedia es mi mentora,
mi inspiradora.
Dicen que lo tengo todo,
pero no es suficiente.
El drama se ha hecho vigente,
como tú, mi melodiosa.
Te canto y te imploro,
haz de mi sufrimiento
oro.
Poesía exquisita y magistral
proveniente de la desdicha y soledad.
Oh, musa de mi vida.
Teatro
Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0