Yo soy mujer, y como mujer cincelo los corazones y me preocupan las cuestiones del alma y del pensamiento. En el mismo día nazco, gano pierdo, muero, y siempre aprendo.
Miro con ojos que henden las apariencias y el cuero, aunque también me acicalo y con la belleza me enciendo.
Yo soy mujer, y aunque pudiera no serlo, hoy me siento bendecida en este singular encuentro.
Encuentro que une dos cosas; no cosas, si no elementos: Mi alma brillante y graciosa y mi ágil y activo cuerpo.
En armonía
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