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2.
03/29/2015
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2. Cada día, un cielo nuevo
pues los pedestales e ídolos son estrictamente humanos. Todo lo demás no teme perderse, no busca prolongarse. Regiones desérticas, al permitirle el paso a anchos ríos, alivian la muerte que prodigan. Pero una crueldad velada satura los colores del paraíso. La noche es el último refugio.
Esclava de esta belleza, solo quiero que acabe, retornar al frenético cambio de estaciones de mi propio paisaje. No puedo no mirar y no ignorar que lo d
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