Muchos se conforman con ser usados, pero abusan de la misericordia de Dios, justificando sus errores, en vez de, esforzarse por corregir sus errores y presentarse aprobados ante él.
Es verdad que Dios puede usar a quien le plazca, pero a mí, eso no me alegra, más bien, me disgusta si al que usa no es aprobado delante de él. Esto lo digo, porque muchas veces creemos que si Dios nos usa, es porque necesariamente estamos bien con él, eso no es así, porque hasta las piedras (Lucas 19:40) él puede u
Creative Commons Attribution 4.0