El Tano, un joven dirigente peronista caído en desgracia, es acusado de malversación de fondos públicos. Detrás de la causa que impulsa un juez federal se encuentra Eve Zaccardi, una operadora de la oposición, además de activista por la transparencia y la lucha contra la corrupción. En plena campaña presidencial, el Tano es un exfuncionario peronista al cual conviene poner de ejemplo de los desmanejos en la gestión nacional.
El Tano, recién llegado de un exilio autoimpuesto en Europa, y refugiado en los claustros universitarios de la UBA, debe, contra su voluntad, volver a la política más cruda y salvaje. Su objetivo es claro: ser funcionario nuevamente, para reforzar su posición y evitar el castigo de la justicia.
El Tano cuenta, asimismo, con una carta ganadora para contragolpear al juez y a su instigadora, Eve Zaccardi. Gracias a un empresario corrupto que se codea con los servicios de inteligencia, dispone de un video prohibido donde ella tiene sexo con otra mujer. En un mundo de poder machista y conservador, esta evidencia es destructiva para una directora de una fundación que procura luchar contra la corrupción política. El Tano piensa usar el video para extorsionar a Eve y evitar recorrer los pasillos de Tribunales.
Desde luego, las cosas no salen como el Tano piensa. Conocer a Eve Zaccardi, una mujer enigmática y poco común, pone en duda sus objetivos, y también su relación de pareja con Gisela, una dirigente prometedora de la Orga, de menos de treinta años. Gisela además de su novia, es una apadrinada del Tano: aunque maldito en muchos grupos militantes, él todavía dispone de las suficientes relaciones para abrirle puertas y hacerle el camino más fácil en su ascenso al poder. Sin embargo, Gisela debe ser cuidadosa: ella milita en una facción del peronismo de izquierda, que es el polo opuesto a lo que el Tano representa, es decir, la ortodoxia justicialista más clásica.
Así pues, el regreso del Tano al universo militante transcurrirá en la noche porteña. Encuentros nocturnos en embajadas, centros culturales, unidades básicas, casamientos, villas, mostrarán todos ellos el off-the-record de la construcción política y el poder. Operadores, militantes, armadores políticos y simples rosqueros entrecruzarán sus vidas bajo las sombras de la ciudad, mientras el Tano busca conseguir su salvación a fuerza de aprietes y rosca.
Finalmente, el Tano perderá con estrépito. Abandonado por Gisela y enamorado tóxicamente de Eve, la campaña electoral tendrá como saldo la derrota del candidato peronista. El Tano, sabiendo que va a ser juzgado, no dudará en hacer público el video de Eve, para hundirse de forma definitiva en un fracaso absoluto.
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