Tainted love… Nada me retenía en Barcelona. Todo me recordaba a ti. Quería huir, Tainted love. Mis ojos licuados en lágrimas invisibles bajo la lluvia invernal. Mil cuchillos afilados me atravesaban en los días oscuros, desolados, infinitos… La heladora soledad de mis noches larguísimas, sin consuelo. Dolida y desgastada por culpa de un corazón ya esquilmado. Enjuta de amor me dejaste, Tainted love... Nada me retenía y un tren me trajo a Madrid: una nueva ciudad, un nuevo comienzo lejos de todo.
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