Cuando susurrando no te oía, mi gesto te cercaba y mi cabello dejaba su timidez en la baranda para simular un péndulo que marcara el ritmo de lo obsceno. Y la zozobra en las costuras… arribando al suelo.
***** Para ciertos poemas no se necesitan versos, solo agallas.
*****
He venido a… ¿Sabes? Sé por qué no te nazco, soy como un halo que te llega en forma de vacío. Boqueas y sudas. Lo orgánico emerge de entre la nada e impide las rutinas como huellas de emociones en el tiempo. Con el oxígeno
All rights reserved