« La maldición fortifica;
la bendición relaja». William Blake
Al escuchar la historia de Nils se le formó en la mente un remolino de sensaciones, recuerdos, palabras, una fusión de recuerdos transmutados en palabras que se fusionaban para formar frases, e imágenes, muchas imágenes, que no eran suyas, y la mezcla se materializó en su mente, similar al momento en que escuchó su voz en el sótano y, se sorprendió a sí misma, diciendo: —yo me sé una historia similar, ji, ji, ji. Nils y Utla se girar
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