Estaba tan impresionada que deje de calmarle el dolor y me di cuenta de ello cuando escuché sus gritos de sufrimiento y rápidamente me concentre en hacer que el dolor de fuera de su sistema. Su tatuaje comenzó a expandirse por todo su brazo hasta que las espinas llegaron a su mano.
Sentí su mirada en mi y cuando subí la mirada de su brazo a su cara, confirmé que me miraba, con miedo y yo involuntariamente le sonreí. Posiblemente pareciendo el gato de Alicia en el País de las Maravillas. Pero en ese momento no me importaba.
- Te Encontré . - susurre sin creerlo.
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