Y entonces, me dijeron…
«Vamos a dormir mamá», susurra mi hijo mientras me envuelve con sus pequeños brazos alrededor de mi cuello. Siento una sensación especial cada vez que lo hace… y mientras siento como va cayendo su peso en mi pecho, noto como va cambiando el ritmo de su respiración.
Esta noche en la cama, se acurruca junto a mí, como lo ha hecho tantas veces. Mi corazón se siente pleno. Y pienso lo mucho que me gustaría que esta noche fuese eterna.
Todo lo que quiero es hacer una pausa
All rights reserved