Recuerdo la primera vez que llevamos a vacunar a nuestros peques, fue al cumplir los dos meses, yo estaba súper nerviosa, ¿llorarán mucho?, ¿les hará reacción?, ¿y si les da fiebre?, éstas eran mis mayores preocupaciones. Cuando los ves tan pequeñitos y piensas que les van a introducir en sus cuerpecitos microorganismos que causan enfermedades, es difícil no preocuparse.
Al final todo fue bien, lloraron un poquito y pronto se les pasó. Aunque nosotros nos llevamos todo el día observándoles, por
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