Lo primero que quiero decir es que con este artículo en ningún momento pretendo etiquetar a los niños rebeldes o desafiantes como tal. Todo lo contrario.
Estamos muy acostumbrados a decir que un niño es malo, a decir que es un desobediente, un rebelde, un pegón, etc, cuando no hace lo que nosotros queremos que haga en ese momento, ya sea lo mejor o no para el niño.
Lo decimos constantemente, tanto a ellos directamente como a nuestro entorno, con ellos delante. Lo más probable es que ellos se
All rights reserved