La búsqueda
No soy más que un peregrino
que camina desolado
─por las sendas de su vida─
persiguiendo
una obstinada estrella
que se aleja de sus manos.
Esta lenta
y deletérea búsqueda
─que no encuentra
una respuesta digna─,
es la que me empuja a seguir
en mi empeño
y sigo, sigo callejeando
por unas u otras veredas.
Ah, ¡reticencia!
que una y otra vez
me insinúas la luz,
pero no llegas a mostrarme
la cara que se oculta
al otro lado de la luna.
Y aquí sigo,
peregrino errante,
de lugar a lugar,
de tiempo en tiempo,
vagando por este trecho
que, tal vez,
algún día pudiera
conducirme hasta mí mismo.
All rights reserved