El valor del acompañamiento en PNL
Una vez vino a mi consulta una persona para trabajar con Coaching y PNL un sentimiento de culpa arrastrado desde la infancia. Al acabar el primer encuentro, me preguntó si podía asegurarle que, cuando acabara el proceso, ya no tendría ese sentimiento que vivía de una forma tan negativa. Yo le respondí: “La culpa es tuya”. Ante su cara de asombro, yo sonreí y, cuando me devolvió la sonrisa, completé la respuesta: “Yo voy a ayudarte y de ti depende lo que hagas con ella (=la culpa)”
Tres meses después, acababa el proceso y había conseguido su objetivo. Entonces me explicó el impacto que habían tenido sobre ella aquellas palabras: “La culpa es tuya” Me dijo que nunca antes le habían dicho una frase así con una sonrisa y que nunca antes se había sentido al mismo tiempo acompañada y exigida.
Creative Commons Attribution Non-commercial No Derivatives 3.0