Para escribir un verso cierra los ojos, respira hondo y guarda el aire, suéltate, apártate, deja que, a través de ti, la poesía se escriba a sí misma y así, un verso lleva a otro y a otro y a otro... a veces, hasta te nace un poema. Recuerda soltar el aire pasado un tiempo prudencial y también abrir los ojos, es fácil quedarse a morir en un verso. Teresa Delgado © 2014 Copyright
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